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  “Se ha confundido formar con informar”
Texto y foto: María Isabel Guerra
Entrevista al Dr. Jorge Berríos


El Centro Cultural y Académico de la Universidad Peruana Cayetano Heredia tiene más de diez años realizando una discreta pero eficaz labor de promoción y difusión cultural en nuestra ciudad.

Al respecto conversamos con su Director, el Dr. Jorge Berríos R., quien nos explica el espíritu que anima el trabajo de esta institución, así como pasa revista a la tarea realizada.

¿Cuál ha sido el propósito inicial de este Centro Cultural?
Pensamos que la universidad tiene como una de sus tareas fundamentales la formación integral de la persona. Se habla de formar en valores y evitar la deshumanización; y nosotros creemos que esto no se logra sólo incluyendo cursos en la currícula. Educar es formar: pero la formación no se logra meramente atiborrando al alumno de información. Se ha confundido “formación” con “in-formación”. Para formar integralmente se tiene que proporcionar no sólo información sino habilidades, destrezas y la actitud adecuada. Una manera de ayudar a conseguirlo es brindando una experiencia estética, y por eso nosotros damos espacio a las actividades artísticas y culturales que contribuyen a formar a la persona. Y recordando que la palabra “universidad” tiene sus raíces en la palabra “universal”, es que todas las actividades que organizamos son completamente gratuitas, para que estén al alcance tanto de los estudiantes como de toda la comunidad. De otro lado, comprendemos que la mayoría de los estudiantes de ciencias no
dispone de tiempo necesario para dedicarlo a otras cosas. Cosas que procuramos proporcionarlas aquí. Pero también entendemos que esperar a que el estudiante llegue a la universidad es esperar demasiado, así que queremos llegar a los niños. Y para ello tenemos el Programa de Pedagogía Musical que busca capacitar a los docentes de aula en metodología de la enseñanza de la música.

¿Cómo es este programa?
Es un curso de cinco semestres con currículo flexible, destinado a capacitar a los maestros en técnicas de enseñanza musical para el aula, basadas en el canto. Todos tenemos un instrumento incorporado, nuestra voz, que es absolutamente portátil (sonríe). Este programa lo creamos junto con esa gran maestra y amiga que fue Jean Tarnawiecki, pues estábamos muy interesados en hacer llegar la experiencia musical a todos los niños del Perú. Nos pareció lógico empezar desde los primeros años de escuela; y lo más efectivo para eso era llegar a los maestros. Capacitar a los maestros. Este programa tiene ya casi diez años de existencia, y por él han pasado muchos profesores, atraídos por el sistema de currículo flexible, el cual les permite acomodar sus estudios a su tiempo y posibilidades.

¿Qué otras actividades culturales han consolidado?
Tenemos conciertos, recitales, cine club, conferencias… cada año acogemos al Festival Lukas David, que es probablemente nuestro evento musical anual más reconocido y esperado, pues trae a músicos –en su mayoría profesores o graduados de Detmold— de primer nivel, que vienen aprovechando las vacaciones europeas. La entrada es libre y gratuita, y nuestro auditorio usualmente se llena a toda su capacidad. Estamos también impulsando un concurso de composición, dirigido a músicos peruanos de nacimiento sin límites de edad ni restricciones de residencia: las inscripciones para la edición de este año se cierran el 2 de julio (las bases se encuentran en nuestra página web). Y por supuesto, tenemos el coro “Jean Tarnawiecki”, dirigido por Fernando Panizo, el cual realiza una importante labor de difusión cultural. Por ejemplo, el director preparó y presentó la versión coral de la “Misa Criolla” de Chabuca Granda, que ha tenido gran acogida.

Dr. Berríos, Ud. como médico, ¿piensa que todavía podemos hablar de “el arte de la medicina”?
No olvidemos que si bien la medicina, tal como la conocemos actualmente, es ciencia, originalmente nació al conjuro del pensamiento mágico-religioso. Hoy decimos que la medicina es una ciencia en cuanto al diagnóstico y un arte en la terapéutica. Actualmente, la ciencia médica cuenta con valiosos avances científicos y tecnológicos que facilitan el diagnóstico. Sin embargo, la tendencia actual de la medicina se está confiando demasiado en el uso de la tecnología. Además, los sistemas y protocolos de atención que se utilizan en los centros médicos suelen asignar un muy corto tiempo para la atención de cada paciente, lo que por lo general no permite realizar una Historia Clínica completa, limitándose el médico a escuchar la descripción que el paciente hace de sus síntomas… y a indicar exámenes auxiliares. Asimismo, es cada vez más difícil ejercer el arte de suministrar un tratamiento adecuado a cada paciente, pues en ocasiones los protocolos de atención limitan el uso de exámenes y determinados medicamentos por razones económicas antes que médicas. De suerte que si bien la medicina sigue siendo ciencia y arte, se hace cada vez más difícil de practicar, pues el médico ha pasado de ser un profesional liberal a ser un trabajador dependiente o un asalariado más.




  Alfons Martinell, AECID
“La cultura es desarrollo”


La gran noticia de los últimos días ha sido la donación (subvención, en realidad) que la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) ha entregado al Perú para el desarrollo de proyectos culturales, como parte del acuerdo bilateral del Programa de Cooperación Hispano Peruano. Alfons Martinell, Director General de Relaciones Culturales y Científicas, estuvo en Lima para hacer la entrega oficial de esta cooperación, que será manejada en Perú a través del trabajo conjunto del Centro Cultural de España en Lima, AECID, la Embajada de España y nuestro Instituto Nacional de Cultura. A continuación un resumen de una larga charla que sostuvimos con él.

¿En qué circunstancias se produce este aporte español?
Se inscribe en un acuerdo que se firmó en el 2006, incorporando una línea de Cultura y Desarrollo a las otras líneas de la Cooperación Internacional. Dentro de esta línea se han definido algunas que son prioritarias, como ayudar a la formulación de políticas culturales efectivas, que incidan en el desarrollo, en la lucha por la erradicación de la pobreza. Nosotros creemos que la cultura es desarrollo, y eso se inscribe en este acuerdo bilateral.

¿En qué se utilizará esta ayuda?
En esta etapa, básicamente se usará en dos áreas: la restauración del Museo de Sitio de Paracas, para no sólo reparar lo que destrozó el terremoto sino también ponerlo en valor y modernizarlo de acuerdo a los estándares internacionales actuales para un museo. Esto se debe realizar durante un plazo de 18 meses aproximadamente. La otra área es, como mencioné, para apoyar el proceso de creación de políticas culturales claras y definidas para el país. Una cosa es clara: la política cultural necesita genuino consenso. Y mucho tacto para saber negociar con todos los sectores involucrados. Cuando se pretende usar la cultura como arma política, se genera enfrentamiento y la cultura en sí sale perdiendo.

Uno de nuestros mayores problemas en este campo es que nunca hemos tenido una política cultural definida, y ahora me llama la atención que se haya despertado este interés. ¿Ud. tiene conocimiento de cuál ha sido el proceso que ha conducido a esto?
Creo que es un proceso que se está dando actualmente en toda América Latina. En la cumbre de Montevideo se suscribió la Carta Cultural Iberoamericana, que va a fomentar mecanismos para fomentar en las políticas de Estado una mayor centralidad de la cultura. Una de las líneas de trabajo prioritarias es trazar políticas culturales. Ahora, nosotros apoyamos, facilitamos, pero las políticas las tienen que delinear los peruanos.

…tarea algo complicada en un país multicultural como el nuestro.
Políticas culturales que además tengan una perspectiva de apoyar el desarrollo de los pueblos y contribuir a la erradicación de la pobreza.

Es decir, cultura para el desarrollo.
Nosotros creemos que la cultura es desarrollo. Hay que cambiar esa mentalidad que subsiste entre algunos, de que la cultura es solamente mirar al pasado, o que abarca sólo unas cuantas áreas, o que la cultura no es “productiva”. La cultura es un área grande, compleja, que nos pertenece a todos, y tenemos que abarcarla desde varios ángulos a la vez. Está bien valorar el patrimonio, los libros, la gastronomía, o determinadas artes: pero la cultura también es contemporeaneidad, también hay que mirar a los creadores, a los que están haciendo cultura en el país en este momento. Si se crean mecanismos de apoyo para ellos, su trabajo puede trascender lo artístico e incluso convertirse en fuentes de trabajo y desarrollo para ellos, sus familias y sus países. Por ejemplo, si uno forma un músico profesional, tendrá una familia que vive de la música; si este músico forma su propia orquesta, tendremos varias. Y por citar un ejemplo, nosotros tenemos el programa Ibermedia, que apoya la producción cinematográfica en países latinoamericanos, y que está ayudando a generar una industria alrededor de esta actividad en esos países. Al ayudar a crear una industria se está ayudando al desarrollo. Pero para todo esto se tiene que lograr un equilibrio entre memoria y contemporaneidad. Se debe tener la sensación de que lo que une a los peruanos no es sólo la historia, sino también el cómo se presentan los peruanos al mundo con lo que hacen actualmente.

En nuestro caso, hace falta que nuestros empresarios comprendan que un ciudadano más culto será también un consumidor más informado y selectivo.
Es verdad. Pero hay que ver que la cultura no sólo ayuda a crear una imagen del país sino que también genera una actividad económica; es parte del producto nacional bruto, genera empleos, atrae visitantes y turistas… la cultura es memoria y es producción también, y tiene unas plusvalías importantes, por lo que debe incluirse en el paquete de actividades a incentivar. Y más en un país tan grande y pluricultural como el suyo, en el que lo cultural está prácticamente en cada rincón. Una visión amplia de la cultura, que genere los mecanismos apropiados permitirá que los jóvenes creadores no tengan que emigrar para sobrevivir, sino que por el contrario se queden a contribuir con la creación de una industria cultural en sus países. Es preciso evitar la fuga de cerebros que el país necesita.

Necesitamos formar gente para manejar esto, también.
Ciertamente. La cultura es un ámbito pluridisciplinar y pluridimensional, y a veces se toca por sólo uno de sus aspectos. Y así como hay que valorar la memoria y apoyar a los creadores de cultura, también hay que formar profesionales de todos los niveles que trabajen también en la gestión de la cultura, organizando, administrando, ocupándose de las cosas prácticas para que los artistas se dediquen con tranquilidad a lo que mejor saben hacer, mientras los gestores se ocupan trabajar paralelamente encontrando o creando alternativas viables. No es lo mismo ser un gran coreógrafo que administrar un teatro. Y sin gente con formación en gestión y/o administración de la cultura, una política cultural está perdida.



  Retrospectiva de
Lajos D’ébneth



El Centro Cultural Peruano Británico nos presenta una completa retrospectiva de D’Ébneth, artista versátil cuya obra delata el dominio absoluto de la técnica y las diferentes expresiones plásticas que alcanzó. La exposición está dividida en dos partes: la primera abarcará su obra gráfica y a sus esculturas (la cual se expondrá hasta el 16 de marzo), mientras que la segunda mostrará sus pinturas (del 27 de marzo al 16 de abril).

¿Quién era este joven, vehemente y determinado que aparecía junto a las figuras descollantes del momento?

Siempre fue un gran trabajador, interesado en realizar su obra antes que buscar su felicidad. Estudioso incansable, ávido deconocimientos y de experimentación, se adentró en la filosofía universal, estudiando las culturas de la antigüedad, oriental y occidental, hasta la cristiana en Europa y las indoamericanas, como las de México y Perú, ocupándose tanto del pensamiento y la religión como del arte y la arquitectura.

Interesado también en las ciencias, especialmente Matemática y Física, estudió las teorías de Max Plank y de Heisenberg, y tuvo un particular interés en la mecánica de las ondas y las leyes de la termodinámica, con particular énfasis en la entropía, que trata sobre el destino final del cosmos. Su intuición lo llevó a un conocimiento integral del hombre, de su historia y de su posición en el universo y de la temporalidad.

Nacido en Hungría, donde vivió hasta su primera juventud, D’Ébneth había realizado sus estudios de pintura y arquitectura en las mejores instituciones de Budapest, y de inmediato partió a Munich, centro de gran efervescencia cultural entonces.

La obra total de D’ébneth, vasta y variada, expresada en diversidad de estilos y técnicas, es un reflejo de su experiencia vital. Es la obra de un hombre que atraviesa el dolor de la guerra, la invasión y el acoso, sin abandonar, protegido por su terca voluntad humanista y su vocación expresiva, su convicción en la superioridad espiritual y su consiguiente beneficio para el hombre.

Al conocer el trabajo de D’Ébneth, el fundador de Bauhaus, Walter Gropius, lo invitó a integrarse al grupo, donde compartiría experiencias con su amigo Schwitters, Laszlo Moholy-Nagy, Mies van de Rohe, Oskae Schlemmer, Paul Klee y Wasili Kandinsky.

Esta época fue de intensa producción. Dibujo, grabado, collage, escultura, pintura, experimentación y desarrollo dentro de estos postulados tan cercanos a una verdadera intuición casi mística.

Hacia 1935 experimenta un giro sorprendente hacia un expresionismo casi desgarrado. Poco después llega la guerra nuevamente a Europa, y D’ébneth llega al Perú en 1949, en busca de nuevos ámbitos. Su arte, ya para entonces de un expresionismo rico en materia, abierto al gesto pero conservando los parámetros de una composición controlada, fue bien recibido en nuestro medio Paulatinamente su trabajo va mostrando un camino directo hacia la abstracción. Una simplificación que busca lo genérico, impulsa a una mayor opulencia de la volumetría, un acercamiento cada vez mayor a formas originales y originarias. Las líneas continuas, en los dibujos, van siendo reemplazadas por pequeñas notas, rasgos, puntos. Pequeños signos elementales que van apareciendo junto con las masas cromáticas.

Así, poco a poco se empieza a delinear la última etapa en su pintura, llamadas por Élida Román “pinturas cósmicas”: las pequeñas pinceladas se vuelven una población de color flotante. Siempre sobre fondos oscuros, parecieran querer integrarse a esa profundidad sin color. “La Nada” solía decir el artista.
La retrospectiva de D’Ébneth puede apreciarse en la Galería John Harriman del C.C. Peruano Británico, Jr. Bellavista 531, Miraflores de lunes a sábado de 9 am a 1 pm y de 2 pm a 8 pm, y los domingos de 2 pm a 8 pm. El ingreso es libre. (Extraido del catálogo de la exposición)


  GRAN ENCUESTA DE LA GUIA DE ARTE DE LIMA


Nos encontramos en proceso de ampliar y mejorar nuestra publicación (revista y página web), por lo cual requerimos de la valiosa opinión de nuestros lectores que sean artistas y/o estudiantes de arte. De modo que solicitamos su colaboración respondiendo las siguientes preguntas:

1.- Qué temas específicos le gustaría ver tratados en nuestras próximas ediciones?
2. Tiene alguna otra sugerencia o inquietud?


Envíenos sus respuestas, junto con su nombre, teléfono, e-mail y dirección, para conformar nuestra gran base de datos de artistas amigos de la Guía de Arte de Lima, a nuestro e-mail guiadearte@perucultural.org.pe o ingrese a la página web
http://guiadearte.perucultural.org.pe.

Asimismo, ante la próxima reaparición de nuestra sección VIDA INSTITUCIONAL, convocamos a los artistas y promotores culturales a enviarnos las fotos de sus eventos (inauguraciones, conferencias, etc.), acompañados de un texto breve (un párrafo) para considerar su futura publicación en forma gratuita. Las fotos deberán estar en formato JPG y tener como màximo 700 K, y los textos deberán estar incluidos dentro del cuerpo del e mail (no attachments). Enviar fotos y textos al mismo e mail: guiadearte@perucultural.org.pe La fecha de cierre de cada edición mensual es el día 30 del mes anterior.









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